La ultima cena
Estas ya son mis últimas doce horas en Japón. El último dia de un viaje suelo estar un poco tristón, al igual que hoy. Pero a partir del lunes comenzaré a pensar en la próxima aventura que espero disfrutar en cuatro meses.
El viaje relámpago a Japon lo valoraría con un notable. Sigo con la espinita de no poder haber experimentado dormir en un templo budista, pero para apenas unas horas me suponía mucho dinero por la visita. En la próxima ocasión se intentara de nuevo.
En sucesivos viajes la parte que me gustaría conocer mejor es el lado natural del país. Apenas he visto un rinconcito pequeñísimo y ya estoy con ganas de ver más verde.
Adoro sus ciudades, adoro su naturaleza, adoro su cultura y adoro sus gentes.
En fin, se dice que no hay dos sin tres. Que así sea.

